Naturaleza · Ecosistemas

Flora y fauna

Zonaris es un mundo frío, pero no vacío. La vida existe allí donde energía y agua sostienen ecosistemas estables.

La vida de Zonaris se concentra dentro de un cinturón frío. Allí se alternan bosques húmedos y extensas estepas sometidas a vientos constantes.

Bosques

Lengas, coigües y ñirres

Los bosques están dominados por especies capaces de resistir frío, viento y humedad. En sectores húmedos aparecen coigües de Magallanes y canelos.

Herbívoros

Grandes reservas de energía

Ciervos, guanacos, alces, bueyes almizcleros, yaks, cabras de montaña, rinocerontes lanudos y mamuts sostienen los ecosistemas terrestres.

Depredadores

Territorios extensos

Pumas adaptados al frío, linces, lobos árticos, glotones y leopardos de las nieves ocupan distintos niveles del ecosistema.

El mar helado

Más allá del cinturón frío, la tierra habitable disminuye, pero los océanos continúan sosteniendo una enorme cantidad de vida. El agua fría y altamente oxigenada permite una elevada concentración de vida marina.

Focas, morsas, pingüinos, elefantes marinos y leones marinos forman parte de una cadena alimentaria sostenida por fitoplancton, krill y pequeños organismos.

Gigantes del océano

Los mares de Zonaris albergan orcas, cachalotes, enormes calamares y otros depredadores marinos. Algunas especies alcanzan dimensiones capaces de representar peligro real para las embarcaciones.

El extremo glacial

Más allá de las regiones habitables comienza un desierto blanco dominado por viento constante, temperaturas extremas y precipitación insuficiente para sostener ecosistemas terrestres complejos.

Para sus habitantes, esta naturaleza no es solamente paisaje. Es alimento, energía, comercio, peligro y territorio.
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